Prueba de sabores a ciegas

Fuera etiquetas, orden cambiado y notas escritas primero. Así se averigua qué prefiere la gente de verdad.

Una cata a ciegas quita las dos cosas que deciden casi todas las respuestas antes que la comida: la etiqueta y el precio. Las muestras van numeradas, el orden cambia entre personas y cada una escribe su nota antes de que empiece la conversación.

Todos los montajes necesitan cuatro o cinco muestras de una misma cosa, vasos o platos idénticos y una ficha por persona. Hazlos en el orden que quieras; el último de la lista no es más difícil que el primero.

13 ideas para esta semana

Cata de dos colas

Qué poner: Dos colas de marcas distintas, servidas en vasos idénticos y etiquetados como A y B.

Cómo hacerlo: Cada persona puntúa las dos antes de hablar, después se cambian los vasos y se repite la prueba.

Qué puntuar: Si tu favorita aguanta el cambio, que es justo el motivo de tapar la etiqueta.

Chocolate negro por porcentaje

Qué poner: Tres onzas de chocolate negro al sesenta, setenta y cinco y ochenta y cinco por ciento, cortadas del mismo tamaño.

Cómo hacerlo: Prueba de la más suave a la más amarga, con un sorbo de agua entre onza y onza.

Qué puntuar: Qué porcentaje volverías a comprar, no el que suena más serio.

Ronda de manzanas

Qué poner: Cinco variedades de manzana, una rodaja de cada una, cortadas del mismo grosor en un plato.

Cómo hacerlo: Prueba de izquierda a derecha con los nombres boca abajo y léelos solo al final.

Qué puntuar: Lo crujiente, después el dulzor y luego si comprarías esa manzana la semana que viene.

Prueba de pan y mantequilla

Qué poner: Cuatro panes cortados igual, con la misma mantequilla y la misma cantidad en cada rebanada.

Cómo hacerlo: Prueba en el mismo orden y puntúa cada rebanada antes de cortar la siguiente.

Qué puntuar: La corteza, la miga y cómo aguanta el pan la mantequilla sin romperse.

Vuelo de tuestes de café

Qué poner: Un mismo café preparado claro, medio y oscuro, en tazas idénticas y a la misma temperatura.

Cómo hacerlo: Prepara y sirve los tres a la vez, para que el primero no esté caliente mientras el último se enfría.

Qué puntuar: El amargor, el cuerpo y cómo sabe el café tras un minuto de enfriarse.

Escalera de salsas picantes

Qué poner: Cinco salsas picantes en cuencos numerados, con pan entre una y otra y un vaso de leche cerca.

Cómo hacerlo: Sube desde la más suave y deja que quien quiera pare sin perder su sitio en la puntuación.

Qué puntuar: El picante, el sabor que queda debajo y si la pondrías en tu propia comida.

Empanadillas de cuatro maneras

Qué poner: Un mismo relleno en cuatro versiones: al vapor, fritas, hervidas y en caldo, en cuencos numerados.

Cómo hacerlo: Mantén el relleno idéntico para que la cocción sea la única diferencia entre cuencos.

Qué puntuar: La textura de la masa, lo jugoso que sigue el relleno y la versión que pedirías.

Queso según la leche

Qué poner: Cuatro quesos de leche de vaca, cabra, oveja y búfala, cortados del mismo tamaño.

Cómo hacerlo: Prueba del más suave al más fuerte, con galletas saladas entre uno y otro.

Qué puntuar: La sal, el punto fuerte y cuánto dura el sabor después de tragar.

Cata de aceite de oliva

Qué poner: Tres aceites de oliva en vasos pequeños, con una rebanada de pan y un vaso de agua por persona.

Cómo hacerlo: Prueba cada aceite solo primero y repite con pan para comparar las dos rondas de notas.

Qué puntuar: Las notas de pimienta y hierba, el amargor y cómo termina el aceite.

Helado a ciegas

Qué poner: Cuatro tarrinas del mismo sabor de fabricantes distintos, servidas en cuencos idénticos.

Cómo hacerlo: Sirve los cuatro a la vez y deja los envases en otra habitación hasta que estén todas las fichas.

Qué puntuar: La cremosidad, el dulzor y si el sabor sabe a lo que promete el nombre.

Miel por origen

Qué poner: Cuatro mieles, una cucharada de cada una en platos separados, con agua para aclarar entre ellas.

Cómo hacerlo: Prueba de la más clara a la más oscura y puntúa antes de comparar cucharas.

Qué puntuar: El aroma, el dulzor y si sabe a una sola flor o a varias.

Ronda de aguas con gas

Qué poner: Cuatro aguas con gas a la misma temperatura, en vasos numerados y servidos a la vez.

Cómo hacerlo: Sirve todo antes del primer sorbo, para que nadie beba la burbuja en su punto más fuerte.

Qué puntuar: El tamaño de la burbuja, la acidez y si la elegirías antes que el agua sin gas.

Tiempo de infusión del té

Qué poner: Tres tazas del mismo té, infusionadas uno, tres y cinco minutos.

Cómo hacerlo: Pon los temporizadores a la vez para que las tres tazas se sirvan en el mismo momento.

Qué puntuar: El amargor, el color y qué infusión prepara cada persona en casa.

Cómo puntuarlo

Puntúa todas las ideas con las mismas cuatro líneas: sabor, textura, relación calidad-precio y si repetirías, cada una sobre diez. Escribe el número antes de que la mesa empiece a hablar, porque la primera nota es la sincera. Si todas las muestras cuestan lo mismo, quita la relación calidad-precio y puntúa sobre treinta.

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Convierte una idea en una prueba de sabores

El cuestionario averigua qué ciudad come como tú y el planificador convierte cualquier ciudad en una ruta de platos con lo que hay que juzgar en cada parada.

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Preguntas frecuentes

¿Qué hace que una cata sea a ciegas?

Que quien prueba no sepa qué muestra es cuál. Las etiquetas, los envases, los precios y el orden de servicio se quedan fuera de la sala hasta que todas las fichas están escritas.

¿Cuántas muestras debería tener una cata a ciegas?

Cuatro o cinco. Menos deja poco que comparar y más aplana las notas cuando aparece el cansancio del paladar.

¿Por qué cambiar los vasos entre personas?

Porque la primera muestra de una ronda sabe distinta de la cuarta. Cambiar el orden reparte esa ventaja en vez de regalársela siempre a la A.

¿Pueden dos personas hacer una cata a ciegas?

Sí. Puntúa cada una en su ficha y leed los totales al final, para que ninguna respuesta tenga tiempo de influir en la otra.

¿Qué escribo en cada ficha?

Un número por criterio y una nota de hechos: a qué sabía, qué hizo la textura, en qué te hizo pensar. Sin adjetivos que no puedas explicar.