Tacos al pastor
La carne de cerdo marinada en achiote y chile se apila en un trompo vertical y se rebana crujiente por los bordes sobre una tortilla de maíz tibia. Encima caen una rodaja de piña asada, cebolla picada y cilantro, y el taco se dobla una vez y se come en dos bocados.
Qué valorar: Dorado del trompo, profundidad del achiote, dulzor de la piña, temperatura de la tortilla
Dónde encontrarlo: un puesto de tacos con trompo
Tamales
La masa se bate con manteca hasta que flota, se extiende sobre una hoja de maíz remojada y se dobla alrededor del relleno antes de cocerse al vapor. Queda densa, ligeramente dulce y muy caliente, y se come con una cucharada de salsa y una bebida caliente.
Qué valorar: Ligereza de la masa, cantidad de relleno, aroma de la hoja, picante de la salsa
Dónde encontrarlo: un puesto de tamales al vapor
Esquites
Los granos tiernos de maíz se cuecen con una hierba aromática y se sirven en vaso con limón, sal, chile en polvo y una cucharada de crema espesa. Cada cucharada debe ser jugosa e intensa, y se comen con cuchara de plástico mientras se camina.
Qué valorar: Dulzor del maíz, acidez del limón, picante del chile, cremosidad
Dónde encontrarlo: un carrito de elote en la calle
Torta
Un pan crujiente se abre y se rellena de milanesa frita, jamón, aguacate, tomate, cebolla, jalapeños en escabeche y una capa de frijoles o mayonesa. Las capas se presionan para que no se escape nada, y es tan grande que muchas veces se comparte entre dos.
Qué valorar: Corteza del pan, equilibrio del relleno, punto del aguacate, acidez del jalapeño
Dónde encontrarlo: una tienda de tortas de la esquina
Pozole
El maíz cacahuazintle se cuece hasta abrirse en flores suaves y se sirve en un caldo rojo o verde con cerdo. En la mesa se añaden cebolla cruda, col picada, rábano, orégano y limón, con tostadas crujientes al lado para servir de cuchara.
Qué valorar: Profundidad del caldo, textura del maíz, frescura de la guarnición, picante del chile
Dónde encontrarlo: una pozolería concurrida
Churros con chocolate espeso
La masa acanalada se pasa por aceite caliente, se fríe hasta oscurecerse y se reboza en azúcar para comerla en el mismo minuto. El chocolate es tan espeso que cubre el dorso de una cuchara y está pensado para mojar, no para beber.
Qué valorar: Cruce del churro, frescura del aceite, capa de azúcar, espesor del chocolate
Dónde encontrarlo: una churrería antigua