Nigiri de sushi
Una lonja de pescado crudo se coloca sobre una porción de arroz avinagrado prensado a mano, apenas frío, y se come de un solo bocado. El arroz debe deshacerse en la lengua mientras el pescado suelta su dulzor, con un pincel de soja y un susurro de wasabi.
Qué valorar: Sazón del arroz, temperatura del pescado, corte, equilibrio del wasabi
Dónde encontrarlo: una barra de sushi sin mesas
Ramen
El cuenco llega con los fideos aún firmes bajo un caldo caliente de huesos de cerdo, soja o pescado seco, con lonchas de cerdo, huevo marinado y cebolleta. Hay que sorber con ganas para que los fideos no se pasen y el aroma llegue a la nariz antes de que el caldo se enfríe.
Qué valorar: Profundidad del caldo, punto del fideo, capa de grasa, equilibrio de los acompañamientos
Dónde encontrarlo: una tienda de fideos con máquina de tiques
Soba
Los fideos de trigo sarraceno se cuecen justo antes de ablandarse, se enfrían con agua y se sirven en una bandeja de bambú con una tacita de salsa oscura para mojar. Se levantan unas hebras, se mojan solo las puntas y se termina con el agua de cocción mezclada con lo que queda.
Qué valorar: Aroma de trigo sarraceno, frío, masticabilidad, profundidad de la salsa
Dónde encontrarlo: una casa de fideos tranquila
Tempura
Gambas, pescado y verduras de temporada se mojan en una masa ligera y se fríen en aceite limpio apenas un minuto, para que el rebozado quede pálido y ligerísimo. Se comen en cuanto salen de la freidora, mojando poco para que la corteza no se ablande.
Qué valorar: Ligereza del rebozado, frescura del aceite, crujiente, dulzor del ingrediente
Dónde encontrarlo: una barra con la freidora a la vista
Yakitori
Brochetas de pollo —muslo, piel, albóndiga— se asan sobre brasas vivas y se aliñan con sal o con un glaseado dulce de soja. El humo se pega a la carne y los mejores bocados llevan un poco de brasa en el borde.
Qué valorar: Marca de brasa, equilibrio del aliño, jugosidad, variedad de brochetas
Dónde encontrarlo: una parrilla de callejón entre humo
Monjayaki
Una masa líquida de harina, caldo y col se vierte sobre una plancha de hierro caliente y se remueve con dos espátulas hasta formar una pasta pegajosa y sabrosa. Se raspa directamente de la plancha con una espátula pequeña y se come mientras todavía burbujea.
Qué valorar: Textura de la masa, dulzor de la col, costra del borde, acidez de la salsa
Dónde encontrarlo: un local con planchas en la mesa